El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet,
ha abierto hoy la posibilidad a una rebaja de tipos de interés
en el futuro tras admitir que el crecimiento se debilita
más rápido de lo previsto y que, aunque
"los riesgos inflacionistas para la estabilidad
de precios han disminuido algo", no han desaparecido,
por lo que seguirán vigilantes.
Esta decisión se ha tomado en un contexto de depreciación
del euro. La moneda europea ha marcado a primera hora su mínimo
anual en 1,3856 dólares por el impulso que ha dado al billete
verde los avances en las medidas de la Casa Blanca.
En la rueda de prensa tras la reunión del consejo de gobierno
en el que se ha decidido mantener el precio del dinero en su
nivel más alto de los últimos 7 años con un 4,25%, Trichet ha
advertido de que la reactivación económica del área del euro
se debilita, con una caída de la demanda y un endurecimiento
de las condiciones de financiación. El banquero francés ha
reconocido que la crisis financiera ha modificado su análisis,
poniendo el énfasis en que las recientes turbulencias que han
azotado los mercados añaden mucha inseguridad sobre la evolución
futura de la economía.
Preguntado sobre si el consejo del BCE había barajado la posibilidad
de rebajar el precio del dinero, Trichet ha admitido que en la
reunión se han barajado dos posibilidades, bajarlos o subirlos,
aunque finalmente han decidido por unanimidad dejarlos en el
4,25%.
Por otra parte, la institución europea también ha dejado inalterada
la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las
entidades, en el 5,25%, así como la facilidad de depósito, por
la que remunera el dinero, en el 3,25%. Los expertos coincidieron
al prever que el banco europeo iba a mantener las tasas debido a
que se mantienen las presiones inflacionistas a medio plazo en los
países que comparten el euro.